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Nuria Oliver: “El análisis de datos en la inteligencia artificial tiene que ir acompañado de un discurso ético”

07/06/2016 12:30
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La ingeniera en telecomunicaciones, doctora por el Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y directora científica en Telefónica, destaca el valor del dato: “Por primera vez desde que existimos como especie somos capaces de tener datos cuantitativos". 

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“Vamos a hacerlo y luego ya pediremos permiso”. Nuria Oliver, ingeniera en telecomunicaciones, doctora por el Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y directora científica en Telefónica, piensa y habla muy rápido. No tiene tiempo de echar de menos Estados Unidos -donde trabajó 12 años en Microsoft-, aunque sí recalca la actitud más “proactiva” que se tiene en ese país: “no esperan las autorizaciones antes de emprender un proyecto” y hay "poco conformismo" al grupo.

“En España somos muy grupales y es muy difícil ser innovador, ser diferente y romper con el statu quo si haces lo que hace todo el mundo. Se machaca lo diferente”. Oliver defiende la diversidad, “fundamental para enriquecerse”, y -antes de la entrevista- participa en el evento Thinking Party organizado por Fundación Telefónica con una clase magistral, Tecnología y Cerebro, un binomio excepcional , para poner de relieve los avances de la inteligencia artificial.

También destaca el valor del dato: “Por primera vez desde que existimos como especie somos capaces de tener datos cuantitativos -qué hacemos, dónde vamos, qué nos gusta, cómo interaccionamos-; es una pequeña revolución - que comenzó hace 6 años-  donde podemos validar o no validar teorías sociológicas gracias a la existencia de los datos y de las técnicas de inteligencia colectiva”.

¿Cuál es el reto del Big Data?

Hay muchos retos de mucha índole. Muy técnicos con relación a poder extraer información relevante a partir de las cantidades ingentes de datos. Si nadie es capaz de interpretar estos datos, analizarlos o de sacarles partido, es basura digital. Por un lado el reto es la capacidad - a través de las técnicas de inteligencia artificial y del análisis de datos- de extraer información relevante y, al mismo tiempo, saber qué hacer con esa información y conocimiento derivado del Big Data.  El almacenamiento y la generación de los datos está evolucionando constantemente.

¿Qué valor tiene el dato?

Ya se toman muchísimas decisiones a partir del análisis de datos en todos los ámbitos. Somos capaces de digitalizar la biología, digitalizar nuestro cuerpo a través de imágenes o análisis de adn… la oportunidad es encontrar patrones que nos permitan relacionarlos con ciertas enfermedades, predecir enfermedades.

¿En la banca?

En el caso de la banca es impresionante, está muy avanzada en el contexto de Big Data. Está digitalizada desde hace muchísimos años. Hace análisis de todo tipo para comprender, predecir comportamientos, detectar fraudes, identificar tendencias o anticiparse a qué es lo que va a pasar. Todo eso a partir de los datos. El mercado de valores es todo digital ahora mismo. La mayoría de las transacciones son sistemas de inteligencia artificial.

En el comercio casi todo está basado en el diseño de los datos, modelado de las necesidades de las personas, recomendaciones…

¿Las técnicas para interpretar los datos son las correctas?

Es un área activa de investigación, obviamente no hemos llegado al final porque se están captando nuevas fuentes de datos. Uno de los retos es combinar datos de diferentes fuentes para extraer información más interesante, más sofisticada. Cómo predecir es muy difícil, los modelos predictivos son muy difíciles en muchos de los contextos y tener los datos a tiempo real también es muy difícil muchas veces.

¿Cree que hay que poner límites a la inteligencia artificial?

Depende del caso de uso. Si vas a salvar vidas probablemente no. Si vas a traspasar límites éticos o morales obviamente sí. Es importante acompañar el discurso de análisis de datos en inteligencia artificial con un discurso ético sobre dónde tiene sentido y dónde no tiene sentido.

Estamos en un momento histórico en el que cada vez más la tecnología forma parte de nuestras vidas y de la misma manera que tenemos conversaciones éticas con los humanos vamos a tener que tener conversaciones éticas sobre el impacto de esa tecnología sobre nuestras vidas.

¿Como ciudadana le preocupa dónde van sus datos?

Si, de hecho cada vez hay más concienciación sobre qué datos se están capturando y dónde están esos datos personales. Los dos principios fundamentales en los que estamos trabajando en Telefónica es el principio del control: si son datos personales yo tengo que tener el control de qué es lo que se hace con mis datos, el principio de transparencia. Que realmente yo sepa qué se está haciendo con mis datos. Que haya transparencia con relación al uso y que yo pueda tener un control y cambiar ese uso si no estoy de acuerdo con él.

¿Qué hay que hacer para que la tecnología nos enriquezca como especie?

Estamos redefiniendo quienes somos como especie humana conforme desarrollamos una relación tan íntima con la tecnología, con una tecnología que estará dentro de nosotros, que nos entenderá, que cambiará nuestras habilidades..me importa mucho que haya más conocimiento tecnológico. El primer paso es saber dónde estamos. Para poder tener una conversación informada sobre dónde estamos y entonces tomar decisiones. Cualquier avance tecnológico debería ser para el bien de la humanidad y esa es la conversación que deberíamos tener colectivamente.

¿Hay mucho desconocimiento en el tema de Big Data?

No en particular en el Big Data, en tecnología. Se habla demasiado poco de tecnología en la sociedad. Hablamos mucho de política, de fútbol… y realmente el conocimiento medio tecnológico es muy bajo. Usamos tecnología todos los días pero no tenemos un conocimiento tecnológico profundo.

Más allá de mi trabajo científico lo que me importa es divulgar, abrir los horizontes, que la gente entienda dónde estamos tecnológicamente. Hay que inspirar a la gente joven y educar. Creo que es fundamental que haya un mayor conocimiento científico y tecnológico.

¿Le preocupa la brecha digital entre los países?

Forma parte de la conversación que deberíamos tener como sociedad. La información es poder y accedemos a ella digitalmente. La tecnología tiene el poder de democratizar el acceso a la información y a la educación, mucho más que cualquier método tradicional, pero tenemos que ser conscientes de la brecha que ya hay y evitar que se vaya agrandando. Es importante tener conciencia de la brecha digital porque colectivamente como especie humana sobreviviremos si todos sobrevivimos. 

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