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Internet de (¿todas?) las cosas

16/08/2016 11:54
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Se estima que en 2020 existirán 34.000 millones de dispositivos conectados a internet, hasta cuatro por cada una de las 8.000 millones de personas que se espera que habiten el mundo ese año.

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Desde que internet llegase a nosotros a través de los ordenadores hemos visto como se extendía a los smartphones, a las tabletas, smartwatches y los televisores. Pronto, estará por todas partes, constituyendo la parte central de un fenómeno de conexión a la red que haga posible -entre otras cosas- la cooperación de dos dispositivos entre sí sin necesidad de la mediación humana

La fecha señalada como apogeo de esta tendencia es el año 2020. Esto no viene dado por la casualidad, si no que hay dos factores que influencian la afirmación de BI Intelligence en sus estudios sobre Internet de las cosas (IoT en sus siglas en inglés). Con la tendencia actual de crecimiento del porcentaje de población que tiene acceso a internet y de descenso en el precio de sensores --parte vital del ecosistema de Internet de las cosas-- se estima que en 2020 existirán la friolera de 34.000 millones de dispositivos conectados a internet, hasta cuatro por cada una de las 8.000 millones de personas que se espera que habiten el mundo.

Se calcula que, en total, desde 2015 a 2020, la inversión en ecosistemas IoT ascenderá a los 6 billones de dólares, con un ROI (return on investment, retorno de la inversión) aproximado de 12,6 billones de dólares. Empresas, gobiernos y consumidores estimularán en ese orden de importancia un mercado que puede crecer virtualmente en cualquier dirección.

Algunos ejemplos concretos

La automatización de manufacturas mediante robots conectados a internet es en la actualidad la medida IoT que mayor rédito a otorgado a iniciativas privadas, pero hay más camino de la disrupción. La aplicación de los sensores a la agricultura de precisión, la monitorización telemática tanto de doctores a sus pacientes a través de wearables o fitness trackers, como de aseguradoras a sus conductores para cobrarles en función de sus hábitos de conducción.

Los gobiernos pueden tomar cartas en el asunto, y de hecho lo están haciendo a través del diseño de las smart cities, que impulsadas por el urbanismo y el Internet de las cosas, aspiran a hacer de la vida en la ciudad algo más pragmático, o automatizando los procesos atávicos a su defensa, mediante robots o drones. 

¿Cuando despegará Internet de las cosas?

El mayor impedimento en la actualidad es la infraestructura. Está demostrado que esta no puede aguantar el tráfico resultante de un mundo conectado. El salto tecnológico abruma a inversores e interesados en la tendencia por igual. Sin embargo, hay otros obstáculos en el camino al boom de los ecosistemas IoT.

La privacidad y la seguridad son dos cuentas pendientes de Internet de las cosas, su gestación  -en la que todavía se encuentra- le hace más vulnerable a ciberataques puesto que carece de las medidas más básicas de protección.

Este año, y solo en EEUU, se estima que se realizará una inversión global en el mercado de ciberseguridad de 80.000 millones de dólares, que se proyecta aumente con los años y seguramente resuelva la problemática -al menos la menos compleja- de la ciberseguridad en ecosistemas de Internet de las cosas. 

Fuente: BI Intelligence