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Inteligencia artificial: ¿llevaremos una máquina implantada en nuestro cerebro?

13/09/2017 09:28
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Ante un futuro en el que las máquinas serán más inteligentes que los seres humanos, Elon Musk plantea realizar implantes en el cerebro humano para aumentar sus capacidades. Expertos en la materia valoran la viabilidad de este escenario enmarcado en el futuro de la inteligencia artificial.

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La batalla del ser humano por ampliar el alcance de sus sentidos ha tomado impulso con el avance de la inteligencia artificial. En un futuro, las máquinas podrían tener el potencial de llevar a las personas a la condición de ‘superhumanos’, al hacerlos capaces, por ejemplo, de repasar documentación a velocidades inalcanzables hasta ahora para el cerebro y el ojo humano. Esa búsqueda de ‘sentidos extendidos’ mediante la tecnología, sin embargo, no es nueva en la historia del progreso.

Como explicó Raúl Arrabales, neurocientífico cognitivo y Analytics Senior Manager de Accenture Analytics, durante las recientes jornadas Madrid City AI, algo tan cotidiano como unas gafas es un buen ejemplo de cómo a lo largo de la historia se han creado simples objetos que pueden aumentar las capacidades de una persona, en este caso la vista.

Evidentemente, el camino recorrido entre la invención de las gafas en plena Edad Media y, por ejemplo, avances contemporáneos mucho más complejos como los exoesqueletos, ha sido largo y está lleno de hitos. Y en estos momentos, la tecnología que se pone al servicio de la creación de ‘superhumanos’ ya no es solo la mecánica, como en el caso de las gafas, sino digital e inteligente: lo mejor en la aplicación de la inteligencia artificial al propio organismo humano está por llegar.

La convergencia entre inteligencia natural y artificial

En ello está Elon Musk. Neuralink, la nueva empresa que ha lanzado este mismo año el polifacético fundador de Tesla y SpaceX, es el intento más llamativo de convergencia entre la inteligencia natural y la artificial. Las miras, como en todo lo que emprende Musk, son altas: el objetivo es que los humanos puedan tener chips dotados de inteligencia artificial implantados quirúrgicamente en su cerebro.

Los primeros beneficiados serían personas con daños cerebrales, pero, a pesar del secretismo del proyecto, se sabe que no se trata solo de aplicaciones médicas. De hecho, Musk presenta este tipo de soluciones como la única manera que tiene la humanidad de no quedarse atrás, en términos de inteligencia, respecto a las máquinas. Musk ha recaudado este agosto 27 millones de dólares para su proyecto, pero unir cerebros biológicos y artificiales con chips o implantes no es nada sencillo, según advierten los expertos. Ni siquiera para él.

Precisamente esa dificultad fue uno de los temas principales del debate en la jornada Madrid City AI. Arrabales dedicó gran parte de su intervención a desmontar paralelismos entre un cerebro humano y uno artificial. “No tiene sentido estudiar el ser humano como un mero procesador de información: la mente humana no funciona como un ordenador”, explicó.

Una inteligencia artificial puede aprender a elaborar una respuesta en función de unos datos dados y un algoritmo, pero “¿cuál sería el volumen de datos que maneja el ser humano en busca de una respuesta: su educación, su familia, sus amigos, su ciudad…?”, enumeró el neurocientífico. Más allá de esas dudas con un componente incluso filosófico, Arrabales recalcó la dificultad de implantar físicamente dispositivos de inteligencia artificial en nuestro cerebro, como pretende Musk.

¿Se avecina una burbuja en la inteligencia artificial?

En Madrid City AI se trató también la aplicación de la inteligencia artificial para la predicción de la velocidad del viento y sobre cómo estas nuevas tecnologías pueden ayudar a la gestión de las ciudades en materia de prevención y seguridad. Las perspectivas, también en estos nichos de mercado, son enormes, pero los ponentes coincidieron al mostrar cierto escepticismo general ante la creación de ‘startups’ alrededor del ‘boom’ de la inteligencia artificial.

“Creo que hay una burbuja. Cuando la industria informática arrebata los términos de la ciencia computacional, los desvirtúa”, aseguró el consultor Luis Martín. “Estamos haciendo apología de la herramienta, la inteligencia artificial, pero deberíamos hablar de las aplicaciones de esa herramienta. Cuando oigo decir ‘voy a montar una ‘startup’ de inteligencia artificial’ me dan ganas de contestar ‘y por qué no una ‘startup’ de informática’?”, resumió Arrabales.

En todo caso, como recalcó Martín, “el emprendimiento siempre es bueno”, siempre que no se trate de confundir ni engañar a nadie. Y, en su opinión, hay ámbitos especialmente interesantes para la aplicación de la inteligencia artificial, como la seguridad nacional, la prevención de catástrofes y el negocio financiero.