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Inteligencia artificial, la aliada de las tareas rutinarias

28/02/2017 11:37
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El póker ha sido el último triunfo de la inteligencia artificial sobre la humanidad. Puede sonar pueril, pero que un robot gane a un humano en un juego en el que éstos últimos lanzan faroles está considerado una proeza, tanto por los investigadores que han programado la máquina vencedora como por los especialistas del mundo entero.

 

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Primero fue Deepblue el que doblegó -en 1996- a Gari Kaspárov delante de un tablero de ajedrez, después AlphaGo -en 2016- hacía lo propio con el campeón mundial de Go, Lee Sedol, y ahora las redes neuronales de DeepStack han podido con los especialistas en envites.

Como destacó Ramón López de Mantaras, director del Instituto de Investigación en inteligencia artificial del CSIC, en el evento The Future Artificial Intelligence que se celebró en Campus Madrid, las máquinas se van acercando a la mente humana.

Cuando entra en juego la intuición

¿Qué diferencia el póker del ajedrez o el go? El primero es más complejo. La máquina, al no ver las cartas de los oponentes, no tiene toda la información de lo que pasa. Un cambio con respecto a los otros hitos y en donde la intuición puede tener más protagonismo aunque, advirtió el experto investigador, “la vida real no es lo mismo que un juego, es mucho más complicada y hay millones de posibilidades que no se pueden anticipar”. Para Mantaras el futuro de la inteligencia artificial (IA) pasa por que las máquinas se acerquen al sentido común, algo que no es tan fácil.

Muchas veces, señaló Mantaras, los especialistas son incapaces de explicar por qué los robots funcionan. “Es muy complejo, hay análisis que pueden tener 100 capas e incluso el que ha diseñado la red neuronal a veces no te puede explicar con detalle qué es lo que pasa para que todo funcione tan bien”, explicó.  

Juan Andrés Avilés, director técnico de IBM de Cognitive Computing Business Development, destacó que la inteligencia virtual va a conquistar sectores como el regulatorio -en donde un robot buceará entre millones de artículos y encontrará lo que estamos buscando-, en educación -donde las máquinas profesoras online son las protagonistas- en medicina -donde los robots están siendo revolucionarios gracias al procesamiento de imágenes- o en marketing y en redes sociales.

En banca el experto destacó que la inteligencia artificial va a estar muy enfocada en el desarrollo de asistentes para tareas rutinarias. Avilés afirmó que este tipo de asistentes “evitan que un 70% de las preguntas que tienen los clientes se resuelvan sin necesidad de que tengan que contestar los humanos”.

Aunque la inteligencia artificial no sólo resuelve preguntas básicas. El experto de IBM destacó que “el abanico es enorme, abarca desde la estimación de viabilidad de préstamos para afinar en el rating del individuo hasta la adquisición de empresas. Los algoritmos funcionan buscando ejemplos de perfiles muy parecidos y ven qué es lo que ha funcionado para aplicar los mismos patrones”.

Avilés añadió que hay margen de error, aunque los aciertos consiguen que los robots vayan aprendiendo. El especialista de IBM incidió en que actualmente lo que más está despegando en la inteligencia artificial “es la parte de agente virtual”.

López de Mantaras, del CSIC, coincidió en que aunque la IA no va a dar un salto cualitativo -“ya estamos utilizando la inteligencia artificial sin saberlo”-  los asistentes personales serán cada vez más sofisticados. “El tema de los asistentes va a ser muy, muy importante. En todos los sectores y a todas horas”, señaló.

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Desventajas

Para los expertos, la consolidación de la IA va a suponer la pérdida de puestos de trabajo de bajo valor añadido. Aunque en un principio puede parecer una desventaja, Avilés se alejó del alarmismo:  “La revolución industrial ya pasó por esto y aquí seguimos, y esta nueva revolución lo va a tener también”.

López de Mantaras corroboró las palabras de Bill Gates, que señaló que los robots tenían que pagar impuestos. “El empresario que utilice robots y que elimine puestos de trabajo tiene que cotizar a la Seguridad Social”, afirmó el especialista del CSIC, que pidió a los empresarios españoles ese compromiso y a los gobiernos que “sean claros y valientes a la hora de regular la identidad digital”.

 

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