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González (Bitso): “El mexicano no es conformista y es creativo”

21/03/2016 09:23
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Este emprendedor se considera pionero en el uso de la tecnología de Bitcoin en México. Para Pablo González la motivación para crear Bitso fue muy clara: democratizar el sistema de acceso a las finanzas para hacerlo extensivo a toda la población del país. González es uno de los 33 innovadores del ebook Hablan los protagonistas.

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Descríbenos tu empresa, ¿qué servicio presta y en qué sector se ubica?

Bitso es el primer exchange de Bitcoin en México. Nos dedicamos a ser el puente entre el Bitcoin y el peso mexicano para poder dar uso local a esta tecnología. Esto para facilitar remesas más rápidas, eficientes y con mucho menor costo, y también pagos internacionales como comercio internacional o como aplicaciones de e-commerce. Somos una empresa que hace infraestructura para dar usos al Bitcoin en México y para que otras empresas se puedan conectar fácilmente a Bitcoin. Nuestro sector es tecnología financiera, realmente se ubicaría en el sector de Bitcoin, que ya se está haciendo un sector, y nosotros somos como la capa de abajo, para que pueda ser útil.

¿En qué momento empezaste a colaborar en el ecosistema emprendedor del país?

Este es el tercer emprendimiento que hago. El primero lo hice en Canadá y fue en el área de animación y efectos especiales; solo que en ese me di cuenta de que no era tan fácil y mi socio y yo decidimos regresarnos a trabajar a una empresa grande para aprender y tener un poco de experiencia laboral, y ya con ese conocimiento empezar nuestra propia empresa. Entonces estuve trabajando varios años y después tuve un emprendimiento de una agencia de publicidad especializada para hacer marketing para videojuegos, un nicho de mercado en donde nuestra empresa en Canadá es la número uno en el mundo y todavía sigue funcionando. Estuve ahí seis años y le hacíamos comerciales, campañas de publicidad, tráilers a los videojuegos más grandes como los de Warner Brothers, Electronic Arts, Microsoft, entro otros.

Hace como tres años y medio, mientras vivía en Canadá, descubrí Bitcoin por medio de uno de nuestros socios, Ben Pires, que es nuestro director técnico, y me di cuenta del potencial de la tecnología, de la invención tecnológica, de lo que podía generar de innovación, que era impactante. Me obsesioné con el tema financiero; de venir de publicidad, me metí completamente a investigar eso. Siempre he creído que es muchísimo lo que puedes aprender en Google, mientras tengas interés. Y una vez que me sentí más cómodo con el tema empezamos a hacer unos proyectos allá en Canadá para hacer un procesador de pagos con Bitcoin y teníamos como cinco meses ya utilizando nuestro procesador. Hicimos un par de proyectos y a la hora de voltear a México y enterarnos de que no había nada de Bitcoin, que no se estaba haciendo nada con esta tecnología –solamente había un grupo muy pequeño de personas que les interesaba–, vimos aparte el potencial que había en el país, las mejoras que se pueden hacer como inclusión financiera, bajar costos en remesas para gente que más lo necesita, entonces decidimos traer Bitcoin a México.

¿Qué otras motivaciones tuviste para crear Bitso?

Queríamos hacer algo con esa tecnología y también algo de alto impacto. Y a la hora de ver el mercado nos dimos cuenta de lo que se podía aprovechar de Bitcoin. Soy mexicano y viví fuera 15 años, siempre había querido regresar al país y hacer algo por él. Creo que la forma de hacerlo es creando sistemas que sean más democráticos para todos. Y uno de esos es el acceso a las finanzas. Si una persona no tiene acceso a ello podríamos decir que tiene un hándicap, nada más puede comerciar tan lejos como su ubicación física. Lo que hace Bitcoin es que permite a cualquier persona mandar y recibir dinero desde y a cualquier parte del mundo, bajando nada más que una aplicación; sin importar la ubicación geográfica y prácticamente con dos clics tiene lo mismo que una cuenta de banco, tiene las mismas herramientas de la gente que está más capitalizada, o sea, puedes hacer inversiones vía Bitcoin, entre otras cosas.

¿Cuales crees que son los retos o barreras a los cuales se enfrentan los emprendedores en México actualmente?

Para los que están haciendo innovación en el sector financiero, uno de los retos más grandes es la regulación. Realmente como empresa estás manejando dinero de terceros y tienes que ser responsable con eso, por ello está regulado, para prevenir el lavado de dinero. Creo que el reto más grande es crear un producto innovador sin que existan leyes que se puedan adaptar o en las que quepa tu modelo de negocio. Es algo que a nosotros nos pasó, que cuando nos vinimos acá, antes de empezar el negocio, no sabíamos ni siquiera si era ilegal. Y tuvimos que hacer investigación, pagar despacho de abogados; antes de siquiera empezar a desarrollar fue lo primero que hicimos. Y ya después de que vimos que sí podíamos hacer eso y que no estábamos rompiendo ninguna regla fue cuando empezamos a desarrollar.

Y esto creo que para los emprendedores en este sector es de los retos más grandes. Que un banco, por ejemplo, tiene departamentos muy grandes de abogados, de gente de regulación, de gente de cumplimiento, de toda esa infraestructura que una startup a lo mejor no va a tener, y le va a costar mucho trabajo generar, aparte de que es costoso. Entonces, la barrera de entrada en cuanto a regulación es muy difícil. Y aquí en México realmente no hay una forma de acercarte fácilmente a las autoridades, ni siquiera para preguntar. A nosotros nos pasó, preguntamos a ver qué opinión nos daban y algunos no habían escuchado nunca lo que estábamos tratando de hacer, y otros nos mandaban a diferentes lugares, y nadie sabía apuntar hacia quién acudir a preguntarle.

El otro reto pienso que es la seguridad. Si estás manejando dinero de la gente y realmente debes de ser responsable con los fondos, tienes que tener una plataforma segura. Porque si tu plataforma no es segura, la gente puede sufrir pérdidas. Entonces, asegurarse de que algo, en la parte tecnológica, sea “a prueba de bala” es difícil y toma tiempo.

¿Cómo definirías el ADN del emprendedor/innovador Mexicano?

Creo que a los emprendedores en México los caracteriza el querer resolver un problema serio. Porque lo que es padrísimo para los emprendedores en el país es que hay muchos baches, muchos hoyos que cubrir. Ya viviendo en México hay mucha oportunidad para hacer mejoras. Y, sobre todo, como el tipo de cultura, el tipo de población, la edad media de los mexicanos es de 26 años, todo está dado como para que se puedan hacer cambios bastante grandes que generen un impacto gigantesco, ya sea económico o social. En mi opinión, el emprendedor mexicano, sobre todo el que ha sido exitoso de cierta manera, se ha puesto a analizar esa oportunidades para generar mejoras.

¿Qué características principales definen el ecosistema actual de los emprendedores mexicanos?

Es un ecosistema naciente, que tiene poco tiempo relativamente comparado con otros países como Inglaterra, Estados Unidos o Francia, pero es un ecosistema que pienso que está creciendo de una manera extremadamente rápida, aunque todavía le falta mucho para avanzar.

Desgraciadamente todavía no hay una cultura de inversión de capital de riesgo, y eso empieza por parte del inversionista o personas que quieren meter su dinero en promover ideas muy innovadoras. Pero también es un problema que empieza hasta en las universidades, de cómo haces una empresa para darle la seguridad al inversionista que te va a dar algo de dinero y no te vas a salir corriendo con él. Hay muchos mecanismos que se pueden hacer para eso, como por ejemplo vesting, que es uno muy común en Silicon Valley, que si tú eres un fundador te dicen: "Oye, qué harías sobre tu idea y tu producto que estás desarrollando, yo sí te apoyo y te capitalizo un poco, pero ¿sabes qué? Tus acciones están atadas a tres años de trabajo en tu empresa". Eso no existe en México y no existen las herramientas legales fáciles para hacerlo. En Estados Unidos, por ejemplo, puedes hacer eso desde una página de Internet, por lo que un emprendedor puede empezar a tener una empresa funcional con un gobierno corporativo tan fácil como entrando a una página web y pagar cien dólares. Aquí en México el sistema es un poco más complejo y no es tan amigable para empresas muy chiquitas.

¿Cuál consideras que es el papel de los organismos oficiales y no oficiales en el proceso de emprendimiento?

El Gobierno debería hacer cosas como iniciativas, algo a lo que tú puedes aplicar. Por ejemplo, “eres un nuevo emprendimiento entonces hazme una aplicación y no te cobro impuestos el primer año de operación”. No tienes que declarar, te quitas esos costos contables que son caros y que son algo que no produce nada para la empresa, nada más es una responsabilidad que cuesta dinero. Por otro lado, específicamente en el sector de tecnología financiera, creo que las entidades reguladoras podrían tener ciertas formas de abrir las puertas a emprendedores para que haya una comunicación entre innovación y lo que son las reglas que se tienen que cumplir. Más que nada porque, generalmente, son instituciones que no son fáciles de alcanzar porque están acostumbradas a hablar con bancos, con casas de Bolsa, con empresas que tienen miles de empleados y departamentos grandes, entonces que haya un proceso para que se haga todo esto y no que vayan un par de emprendedores chiquitos a tener que preguntar algo.

Y en el sector privado es un poco cambiar la mentalidad. Muchos de los términos que a nosotros nos han llegado, por ejemplo, de inversionistas mexicanos, tienden a ser un poco más abusivos. Y eso, a largo plazo, termina siendo peor para la empresa. Porque si eres un inversionista con términos abusivos, el que realmente está generando valor en tu empresa es el equipo que está empujándola, que está empujando el producto, que está desarrollando nuevas cosas. Y a la hora de tener términos muy abusivos es muy fácil poder quitarle la motivación o la fuerza que empuja al emprendedor a generar cosas que creen un cambio real. 

Sin embargo, si tienes términos un poco más justos para las dos partes, que los dos estén contentos después de la ronda, en ese momento puedes hacer que la empresa en cinco años sea mucho más grande, en vez de traer términos abusivos y que la empresa se quede ahí medio parada.

¿Cómo definirías las oportunidades financieras para el emprendimiento mexicano actualmente?

Levantar capital muchas veces termina siendo un trabajo a tiempo completo y un poco una distracción. ¿Cómo cambiar eso? Es difícil, aunque ahora hay cosas interesantes como crowdfunding, cosas así que ya lo hacen un poco más fácil para el emprendedor. Pero además de que levantar capital es una distracción muy grande porque de lo contrario no sobrevives y la empresa no va a ningún lado, también es tiempo que no estás generando valor a tu empresa. Creo que es un problema general más que regional, porque donde sea levantar capital te va a tomar tiempo.

Pienso que México va muy bien en el tema de financiar una empresa y levantar capital, pero sí le falta mucho. Sobre todo por cierto capital privado que tiene términos abusivos.

¿Cuál es su visión del futuro de la innovación en México?

México tiene una característica muy especial. Por cultura, por historia, por el ambiente, es un país creativo. Yo lo he visto, lo veo en todos lados. El mexicano no es conformista y es creativo. Esas dos cosas son buenísimas para poder generar innovación. Si tú no estás conforme con algo y tienes la creatividad y la mente para hacerlo diferente, con eso puedes lograr mil cosas. Entonces, yo veo el emprendimiento en México como uno de los factores más grandes que van a empujar la economía. Sobre todo ahora, las empresas que han salido, por ejemplo, de tecnología; realmente no ha habido una que haya tenido un éxito gigantesco, que se haya ido a la Bolsa Mexicana de Valores, pero eso va a pasar en unos tres o cuatro años con las startups que nacieron hace cinco años, y eso va a empujar toda una gama de otros emprendimientos.

Lo que pasó mucho en Silicon Valley es que esas empresas de tecnología empezaron a salir, luego se enlistaban en la Bolsa, los emprendedores se hacían bastante ricos cuando crecía la empresa, y lo que hacían ellos, como vivieron ese cambio y pudieron ser testigos de la forma como crecían las empresas, es que empezaron a invertir en las nuevas ideas, los nuevos emprendimientos y en el mismo capital de riesgo, y crearon estrategias de inversión para lo que son las startups.

¿Qué consejos darías a alguien que quiere emprender en México?

Lo más importante es que no emprendas para hacerte rico. Vas a emprender porque no estás conforme con cómo funciona algo y sabes que tú lo puedes hacer mejor. Emprender es algo bastante difícil, algo que toma mucha paciencia y esfuerzo y, más que nada, perseverancia. Si no tienes la pasión por algo, te recomiendo no emprender. Si realmente no crees que lo que estás haciendo va a cambiar el mundo, entonces regrésate y piensa en otra cosa. Porque no es nada fácil; es mucho más fácil irte a meter a una oficina y sentarte en un trabajo de 9 a 5 de la tarde, e irte a tu casa y que se te olvide todo. Pero para emprender a veces te echas horarios largos, tienes que tener la motivación, nadie te va a estar diciendo qué hacer, tienes que tener el incentivo para poder hacer las cosas en tu empresa.

Pablo González considera que los organismos gubernamentales deberían facilitar y agilizar más el proceso de emprendimiento en el país, en especial en el sector financiero, en el que la regulación es muy rigurosa. También hace énfasis en generar más apoyo por parte del sector privado, para que impongan reglas menos abusivas a las empresas en donde invierten o pretenden hacerlo.

El 21 de enero se celebró un evento en el que se pudo escuchar a los protagonistas de este ebook. Puedes entrar aquí y descárgate el ebook completo Hablan los protagonistas: 33 innovadores mexicanos.

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