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El interior de un dron

24/07/2015 10:24
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La fiebre por el universo dron no solo atrae a pilotos, también a programadores que en 12 horas son capaces de hacer volar un cuadricóptero. 

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El interior de un dron - CIBBVA

“Son baratos y, aunque programarlos no es algo que se consiga en un fin de semana, no estamos hablando de ingeniería de cohetes”. José María Cañas, profesor en la Escuela Superior de Ingeniería de Telecomunicación de la Universidad Rey Juan Carlos es el director del Curso Universitario en Programación de Drones. Por su aulas pasan muchos ingenieros y algunos alumnos de FP. No es necesario ser un experto en aeronáutica pero sí tener conocimientos programación antes de asistir a los cursos.

La fiebre por el universo dron no solo atrae a pilotos, también a programadores que en 12 horas son capaces de hacer volar un cuadricóptero. “No los diseñamos ni enseñamos a pilotarlos, desarrollamos el software de los robots”. Para el director del departamento de robótica de la URJC, el bajo precio de los drones --menos de 500 euros--, ha ayudado a su extensión.

Qué se puede conseguir

También las posibilidades que ofrecen: “Desarrollamos aplicaciones que permiten el control autónomo del robot, prototipos de investigación en los que conseguimos, por ejemplo, que el robot sea capaz de reconocer a gente en el suelo y hacer fotos. Algo muy valioso en búsqueda y rescate. También se persigue que sean semiautónomos: el robot recopila imágenes de las grietas de un edificio y gracias al software se analizan esas grietas”.

El alumno desarrolla aplicaciones para gobernar el movimiento de los drones y su control. Lo hace utilizando el lenguaje Python para programar la inteligencia del cuadricóptero y con el simulador Gazebo. Se les proporciona  varios componentes software, ya desarrollados, para manejar al cuadricóptero y para insertar el código que controle su comportamiento.  Los estudiantes desarrollan aplicaciones que permiten “perseguir” objetos con los drones.

“El comportamiento del cuadricóptero tiene una parte perceptiva y una parte de control. La parte de percepción recoge los datos sensoriales --la cámara-- y los analiza, extrae información de ellos. La parte de control decide qué movimiento es el adecuado y emite órdenes a los motores del robot”, explica Cañas. El premio para los mejores estudiantes es probar el cuadricóptero real ArDrone de Parrot.

Cañas, que está preparando un curso más avanzado de programación de aeronaves tripuladas por control remoto para el curso 2015-2016, recalca que las aeronaves pueden utilizarse en muchos campos pero que “todavía hay mucho camino por recorrer y se están explorando muchos campos”.

“En Alemania, ‘renfe’ está utilizando drones para luchar contra los grafitis. Un juez ha aceptado las imágenes para multar a los gafiteros. Los drones actúan como elemento de disuasión. Un ejemplo de las múltiples aplicaciones que están naciendo en ese universo”, puntualiza, como anécdota el profesor de la Universidad Rey Juan Carlos

Un paseo por las curiosidades del mundo dron

Algunos datos curiosos sobre drones
'Divine Eagle', el dron más grande del mundo. La revista norteamericana Popular Science muestra fotografías de la gigante aeronave china tripulada por control remoto. Mide 6 metros de altura y 15 de ancho y pesa cerca de 15 toneladas. La revista destaca que es el más grande del mundo, superando el RQ-4 Global Hawk norteamericano. El dron militar está preparado para detectar misiles crucero y bombardeos en el aire o barcos enemigos en aguas del Pacífico.
“Mini” Hydrofoil de Parrot, el dron náutico. Se desliza sobre el agua y se mantiene unos 5/6 cm por encima de ésta. Se controla con un smartphone o tableta gracias a una aplicación específica vía bluetooth. Puede alcanzar una velocidad máxima de 5,4 nudos y hay que utilizarlo en agua dulce.
Más de 5.000 fotografías. En 2014 se recibieron 2.000 fotografías y este año ya hay más 5.000, prueba del furor de los robots. El festival Dronestagram, organizado junto a National Geographic, deja fotografías espectaculares de ciudades, naturalezas e incluso dronies --selfies realizados por las aeronaves--.
Los monumentos del planeta. Otro proyecto espectacular es el de Amos Chapple que se ha dedicado desde 2005 a fotografiar desde el aire los monumentos más impresionantes del planeta. Aunque actualmente está prohibido en muchos países realizar fotos en ciudades, estas imágenes se pueden ver en su web.

Más información sobre drones:

- Drones para todo: son más baratos que un satélite y obtienen datos de calidad

- "Los drones pueden salvar vidas"

- Hemav, el éxito de los drones con crowdfunding

- Drones, entre el hype y la utilidad práctica

By BBVA Innovation Center