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Doce películas que anticiparon grandes tendencias tecnológicas

22/03/2017 10:25
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La ficción también puede predecir el futuro. Repasamos algunas de las películas que fueron capaces de viajar al futuro, y acertar.

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Sello conmemorativo, emitido en Gran Bretaña en 2014, de la película ‘2001: una odisea en el espacio’

Tabletas, pantallas táctiles, videoconferencias… Es la realidad cotidiana de muchos en 2017, y era también lo que utilizaban unos astronautas a bordo de la nave Discovery, controlada por el ordenador HAL 9000. El género de ciencia ficción se consagra en las pantallas de cine en 1968, cuando el obsesivo Stanley Kubrick estrenó, tras cuatro años de trabajo, ‘2001, una odisea en el Espacio’.

‘2001’ es una película muy compleja, en la que ni siquiera hay un consenso sobre cuál es su tema principal. Se ha llegado a definir incluso como una película religiosa, pero lo que es indudable es que uno de los motores de su trama es una preocupación muy actual: el desarrollo de una superinteligencia artificial capaz de rebelarse contra los humanos.

Ese miedo a la omnisciencia de las máquinas también ha dado lugar a películas menos densas y con más acción que ‘2001’. Solo hay que recordar la saga de ‘Terminator’, que comenzó la película de 1984 dirigida por James Cameron. Skynet es el ordenador que está a punto de dominar el mundo, para lo que manda cyborgs a su pasado como quien coge el metro.

Afortunadamente, la inteligencia artificial en el cine no siempre resulta tan despiadada como Terminator o HAL 9000. También puede tener la sensual voz de Scarlett Johannson, y ser un sistema operativo en la nube, tan inteligente y empático que un hombre solitario podría llegar a enamorarse de él. Es lo que le sucede al personaje de Joaquin Phoenix en ‘Her’ (2013), una reflexión sobre la soledad en las hiperconectadas sociedades modernas, donde Google sabe mucho más de nosotros que nuestros amigos.

 

‘Her’, ‘2001’ y ‘Terminator’ fueron, cada una a su nivel, grandes éxitos, pero la primera superproducción de Hollywood centrada estrictamente en la inteligencia artificial es ‘AI’ (precisamente las iniciales de Inteligencia Artificial en inglés), película de 2001 en la que Steven Spielberg reinterpreta la historia de Pinocho, cambiando el muñeco de madera por un niño robot que es abandonado por su familia de adopción. En ‘AI‘ las máquinas ni nos atacan, ni nos ayudan: la película cambia el punto de vista para hablarnos del sufrimiento de un robot demasiado humano.

Estas cuatro películas fueron pioneras en subrayar la importancia del desarrollo de la inteligencia artificial, y sus implicaciones en varios niveles. Otras historias de ciencia-ficción destacan por su despliegue de cachivaches de todo tipo: algunos de esos gadgets son habituales hoy en día.

Un ejemplo es ‘Minority Report’ (2002). Más allá de la intriga de tintes hitchconianos, en la película se ven todo tipo de tecnologías que en mayor o menor medida comienzan a ser realidad. Todavía no se usan mochilas voladoras, pero sí, por ejemplo, publicidad programática y el reconocimiento de iris como método de identificación personal. Y hay hasta programas, basados en algoritmos, para prever la comisión de un crimen, aunque evidentemente no son tan (casi) infalibles como los precogs de las película.

‘Minority Report’ transcurre en Washington en 2054; hay que juzgar con más indulgencia los pronósticos de ‘Regreso al Futuro’ (1989), que se atrevía a situar a sus protagonistas en 2015. Ya hay monopatines autopropulsados, y también han llegado los escáneres de ojos y de huellas dactilares y hasta las zapatillas que se atan solas. Y en ‘Desafío total’ (1990) Arnold Schwarzenegger se subía a un taxi sin conductor humano. La aventura transcurre en 2084. Casi 70 años antes Uber ya ha puesto coches sin conductor a circular por San Francisco.

El guión de ‘Desafío total’ juega con la dificultad de distinguir lo real en un mundo en el que la tecnología es capaz de ofrecer realidades virtuales perfectas. La primera película que presentó a los espectadores la Realidad Virtual fue ‘Tron’ (1982), cuyo protagonista es absorbido por un ordenador. Las carreras de motos virtuales que se ven allí serían el sueño de cualquier gamer de 2017.

Pero la realidad virtual también da para películas más filosóficas, como Abre los ojos (1997). Su protagonista, un adinerado y atractivo joven, sufre un accidente que le desfigura la cara. Deprimido y aislado, decide recurrir a la realidad virtual: volverá a vivir su idílica existencia previa al accidente mientras su cuerpo está crionizado. Pero no todo es tan sencillo: al final de la película deberá abrir los ojos para aceptar su realidad.

El protagonista de la película de acción ‘Avatar’ (2009) también está lastrado por un accidente. Militar tetrapléjico, realiza su labor solo con la mente, y a través del cuerpo artificial de una raza extraterrestre. Sí, sigue sonando muy extraño unos cuantos años después. Pero Avatar sí se anticipó al futuro al mostrar el uso de exoesqueletos militares, como los que está desarrollando el ejército estadounidense en colaboración con la empresa Lockheed Martin.

Un exoesqueleto es también la herramienta con la que el multimillonario Tony Stark se convierte en un superhéroe, ‘Ironman’ (2008).

 

 

Como Batman, Ironman deja claro que con dinero se puede tener casi de todo; otras películas, como ‘Gattaca’ (1997), han afrontado de forma mucho más sombría las desigualdades sociales que puede provocar el desarrollo de tecnologías que, al menos en sus primeros años, están al alcance de muy pocos. ‘Gattaca’ toma su nombre de una secuencia de ADN (Guanina, Adenina, Timina, Timina, Adenina, Citosina, Adenina) y trata sobre la manipulación genética: un año antes de su estreno nació Dolly, el primer mamífero clonado, dando lugar a un enorme debate moral sobre los límites éticos de esta práctica.

 

 

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