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Andrés Monroy: “Es muy común que la innovación tecnológica deje de lado a los más desfavorecidos”

27/10/2013 09:45
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Ingeniero de sistemas electrónicos. Ha recibido el premio ‘Technology Review Innovadores menores de 35’ de 2013, con la mención especial de Innovador Solidario.
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Autor: Paula de la Torre




Desde el movimiento 15-M en España hasta el Occupy Wall Street en Estados Unidos, las protestas sociales que han proliferado en los últimos años están marcadas por ciertos elementos comunes: la colectivización y organización a través de las redes sociales. En este fenómeno se basa, también, el proyecto que Andrés Monroy (Ciudad de Méxio, 1979) está desarrollando ahora en Estados Unidos. Monroy, que trabaja en el área de Social Computing de Microsoft Research, ha creado Narcotuits, una iniciativa que se apoya en la acción colaborativa y en el papel de los ciudadanos como héroes anónimos, para alertar del narcotráfico a través de Twitter.

¿Cómo se le ocurrió la idea de los Narcotuits?

Yo soy originario de México pero vivo en Estados Unidos. Mientras veía las noticias de mi país me daba cuenta de que muchas cosas de las que me contaban mis familiares y amigos no aparecían en los periódicos ni revistas de México. Entonces, empecé a buscar en Twitter, porque sabía que allí la gente sí reportaba lo que sucedía. A raíz de esto, empecé a investigar de una manera más formal. Analicé todos los tuits que se habían publicado en los últimos años y me llamó la atención el surgimiento de una acción colectiva emergente, y también la aparición de ciertas personas que tienen el rol de organizadores dinámicos en distintas ciudades de México. Me pareció muy interesante y, a partir de aquí, empecé a centrarme en esta área. Muchas de las personas que hacen esto son voluntarias y anónimas, mientras existe la creencia de que el anonimato implica la falta de creación de comunidad. Se piensa que los anónimos suelen hacer cosas malas pero, en este caso no es así. Al contrario, gracias al anonimato se pudo contrarrestar el miedo que tiene la gente  a reportar ese tipo de eventos e, incluso, permitir el surgimiento de estas personas que son curadores anónimos.

¿En qué consiste el proyecto que estás desarrollando ahora?

Narcotuits forma parte de un proyecto más grande en el que tratamos de investigar la acción colectiva. Nuestro objetivo es entender cómo las tecnologías digitales permiten que mucha gente pueda lograr un objetivo común y organizarse para ello. Los Narcotuits son un ejemplo. La investigación que hemos hecho no se centra sólo en los Narcotuits, sino también en el uso de las redes sociales en protestas políticas en México, Brasil y otros países. Hemos empezado a desarrollar tecnologías diseñadas específicamente para apoyar este tipo de acción colectiva.

¿Cómo funcionan estas tecnologías?

Tenemos dos ejemplos de esto. Uno de ellos es un proyecto que se llama whooly.net, es una herramienta que permite ver en tiempo real el tipo de anuncios, noticias y eventos que suceden a tu alrededor utilizando datos de Twitter, pero a nivel local. Te permite ver, por ejemplo lo que sucede en tu vecindario. Ahora mismo lo estamos probando en Seattle (EEUU), de manera que cuando accedes a este sitio web y buscas tu vecindario puedes ver exactamente qué está sucediendo alrededor de dónde vives. El otro proyecto que estamos desarrollando es Netspad, que equivale a la parte manual del objetivo de proyectar la acción colectiva. Para ello, estamos creando una herramienta que no sólo te permita recolectar los mensajes de redes sociales como Twitter y Forsquare, sino también colaborar con otras personas para poder organizar y crear informes de eventos que suceden en la localidad. Tenemos una combinación de diferentes plataformas de crowdsourcing para poder reportar, en tiempo real, lo que sucede en alguna parte de la ciudad. Para ello, identificamos algún evento que va a suceder o que está sucediendo, y empezamos el proceso que automáticamente encuentra a personas que puedan ayudar a informar de este evento. Pueden ser personas que se encuentran en dicho lugar o gente contratada que pueda generar un artículo de noticias sobre lo sucedido. Parte de lo que estamos investigando es cómo combinar la voluntad de determinadas personas por hacer cosas en las que están interesadas con el aporte de incentivos, que pueden ser económicos, para generar este tipo de acción colectiva en tiempo real de una forma muy rápida.

¿Qué barreras ha encontrado en el desarrollo de su proyecto?

Estamos interesados en las barreras que puede tener este tipo de acción colectiva. En México, cada vez hay más conciencia de lo útil que es Twitter para ello pero, en otros lugares donde no es tan evidente, una de las barreras es tratar de explicar a la gente cómo funciona. Para ello, de momento, mostramos su funcionamiento de una forma artificial con el objetivo de que el futuro el sistema por sí mismo.

¿Qué ha supuesto para su trayectoria profesional haber ganado el premio TR35?

Dio visibilidad a los proyectos en los que estoy trabajando. Esto ayuda mucho a convencer a la gente de que este tipo de iniciativas tienen validez. Por eso, en cierta manera, este premio nos da más ánimos y credenciales para decir a las personas con las que estamos trabajando: “Mira, este proyecto, aunque pueda parecer algo extraño, a largo plazo será interesante”. En este sentido, el premio permite dar cierta validez a ese tipo de trabajo.

Además, ha sido seleccionado como Innovador Solidario, ¿cree que la innovación tecnológica puede dejar de lado a las personas más desfavorecidas?

Sí, de hecho es muy común. En cierta manera es comprensible porque gran parte de la innovación viene de gente de la clase creativa, de la clase alta y, muchas veces, este tipo de comunidades se centran en resolver problemas de ese mismo tipo de gente. Por ejemplo, en Silicon Valley (EEUU), hay muchas personas trabajando en aplicaciones para teléfonos móviles, que resuelven problemas del primer mundo e. incluso. problemas de la propia gente que vive en Silicon Valley. Son un poco self referencials. En este sentido, siento que son un ejemplo del tipo de peligros que se pueden encontrar en cuestión de innovación. Obviamente, muchas de estas empresas sí están innovando y están creando herramientas muy interesantes, pero los objetivos y las aplicaciones no sólo están enfocadas a gente con altos recursos, sino también a gente que está muy involucrada en la tecnología. Por otra parte, yo también siento que en cierta manera, ese tipo de innovación en algún momento se expande para ayudar a más gente. Pero, en mi opinión, sería ideal que se saltara de una vez ese proceso para que pudiera pasarse de tener una idea tecnológica interesante a aplicarla para resolver problemas sociales.

¿Cuál es el estado actual de la innovación tecnológica en México?

Creo que pasa por un buen momento. La última vez que estuve allí, a raíz de la obtención del premio, tuve la oportunidad de conocer a personas involucradas en el ambiente tecnológico del país. Me ha sorprendido mucho cómo ha cambiado desde la última vez, cuando me gradué en la universidad en el año 2001. Entonces estaba muy involucrado en el ambiente tecnológico pero, hasta ese momento, no había tenido la oportunidad de conectarme con otras personas que se movieran en este ambiente Me sorprendió bastante el nivel de innovación, de energía y de ánimo que tienen estas personas, es un nivel muy similar al que veo en Silicon Valley y en otros países.

¿Y a nivel mundial?

También creo que la innovación pasa por un buen momento a nivel global. Veo que hay varias capas y grupos de organizaciones, de las cuales, algunas están tratando de utilizar las nuevas tecnologías. Lo hemos visto con la sharing economy y con los sitios web que permiten organizarse. Estos ejemplos muestran un cambio en la forma de pensar en cuestión de cómo agregar el esfuerzo de mucha gente. La innovación que veo, más que tecnológica, es en la forma de pensar y en los modelos de negocio.

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta como emprendedor?

Creo que en función del tipo de comunidades en las que uno quiera innovar, gran parte de  las dificultades están relacionadas con las formas de pensar. Las nuevas tecnologías nos ayudan a pensar de una manera diferente, pero a las personas que aún no están habituadas a estas nuevas formas de organización les resulta muy difícil mirar más allá de eso, queda fuera de sus posibilidades. Siento que parte de nuestro rol como innovadores no es tan sólo proponer nuevas tecnologías, sino también proponer nuevas formas de pensar y apuntar a ejemplos que ya funcionan en este sentido. La barrera más importante, más allá de recursos económicos es la barrera mental, la barrera de no poder entender esos nuevos modelos, y siento que eso sucede tanto en México como en EEUU, donde la gente no está acostumbrada a entender el mundo de esta manera diferente.