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Conoce a los 10 ganadores de los TR35 México

BBVA Innovation Center

15/06/2014 07:05

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La edición en español de MIT Technology Review ha premiado a los 10 jóvenes mexicanos menores de 35 años que han sabido hacer de la innovación un medio para resolver importantes problemas sociales de manera transformadora. Dos de ellos, además, recibirán un reconocimiento especial: Innovador del Año e Innovador Social.

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Alejandro Cantú, 28Alejandro Cantú
Ha desarrollado un sistema de alerta sísmica por satélite capaz de medir la intensidad de los terremotos.
El protocolo de emergencia en caso de terremotos sugiere una evacuación inmediata, cada segundo es cuestión de vida o muerte, y la diferencia puede marcarla contar con un sistema de alerta sísmica como el que ha creado Alejandro Cantú, fundador y director general de SkyAlert. Se trata de un sistema de envío de señales de alarma sísmica por satélite que son recibidas por el usuario en cualquiera de sus dispositivos en funcionamiento, como tabletas y teléfonos inteligentes.
Familiarizado con los sistemas de alerta satelitales este emprendedor de 29 años ya trató de utilizar una tecnología similar en 2009 para alertar a los bomberos de los incendios en guarderías mexicanas. Este proyecto no contó con respaldo financiero suficiente, pero dio lugar al desarrollo tecnológico que ahora emplean sus actuales sistemas, que permiten conocer la llegada de un terremoto con una antelación de hasta dos minutos.

Josue Gio, 28Josue Gio
Ha diseñado una aplicación que permite a los viajeros reservar alojamiento en el último minuto.
Las reservas de última hora demandan herramientas sencillas, con las que el usuario tiene que ser capaz de registrarse en muy poco pasos. LastRoom, la aplicación desarrollada por este joven emprendedor, permite realizar una reserva en estas condiciones. Cuenta con sistema de geolocalización que muestra aquellos hoteles con habitaciones disponibles a su alrededor. El pago puede realizarse con tarjeta de crédito o a la llegada al hotel. Utiliza un sistema de registro para acceder a la aplicación pero también permite la identificación por medio de las credenciales de Facebook.
Aunque existen otras aplicaciones en el mercado especializadas en búsqueda de hoteles, las reservas de última hora suelen incluirse como criterio de selección (igual que tarifas, fechas, número de ocupantes, etcétera) y dan peores resultados cuanto más se acerque la hora de búsqueda a la de uso.

Daniel Jacobo, 31Daniel Jacobo
Ha desarrollado un sistema alternativo a los transgénicos para convertir hortalizas de desecho en factorías de compuestos bioactivos.
Cada año se desechan en México alrededor de 33.700 toneladas de zanahorias que no cumplen los criterios de calidad para consumo humano. Para sacar partido de este tipo de hortalizas defectuosas que, de otra forma, acabarán convertidas en compost, en el departamento de Biotecnología e Ingeniería de los Alimentos del Instituto Tecnológico de Monterrey (ITESM), el investigador de 31 años, Daniel Jacobo, ha logrado transformar una simple zanahoria en una fábrica de valiosos compuestos químicos. Además, el equipo de este joven biotecnólogo lo hace sin tocar ni un gen a las plantas.
En lugar de diseñar nuevas variedades de cultivos, la estrategia de este innovador formado en el ITESM y la Universidad de Texas A&M (EEUU) consiste en provocar estrés a zanahorias, lechugas y otras plantas corrientes.

Juan Leonardo Martínez, 28 Juan Leonardo
Ha creado una app para leer el resultado de análisis colorimétricos de forma rápida y precisa.
Durante su último año de doctorado en la Universidad de Cambridge (ReinoUnido), el joven mexicano Juan Leonardo Martínez dedicó su tiempo libre a crear la primera versión de una aplicación para smartphones llamada Colorimetrix. Su propósito era "llevar el concepto de telemedicina a la práctica" y aportar una alternativa que transformase el mercado de los análisis por colorimetría.
Este ingeniero en biotecnología por el Instituto Politécnico Nacional (México) y máster en la Universidad de Sheffield (Reino Unido) quería crear una herramienta portátil que fuera capaz de interpretar con fiabilidad los resultados de este tipo de test que se usan habitualmente para analizar, entre otras, muestras de sangre u orina.

Rubén Morones, 33 Ruben Morones
Su combinación de antibióticos y sales de plata multiplica el efecto contra enfermedades infecciosas.
Alexander Fleming, descubridor de la penicilina en 1928, vaticinó que su empleo incorrecto podía provocar que las bacterias patógenas acabaran volviéndose resistentes. Hoy la amenaza es ya una realidad en hospitales de todo el mundo. La necesidad de ganar tiempo contra las bacterias cada vez más resistentes llevó al ingeniero químico mexicano Rubén Morones a echar la vista atrás y recurrir un elemento antimicrobiano usado desde la antigüedad: la plata.
El enfoque de este joven no consiste en desarrollar un nuevo fármaco desde cero, proceso lento y de elevado riesgo. La propuesta de Morones se basa en "intentar evadir la ruta habitual" y utilizar combinaciones de antibióticos ya aprobados y sustancias adyuvantes que mejoran su efectividad, en este caso, plata en cantidades no tóxicas.

Scott Munguía, 24Scott Munguía
Ha diseñado una tecnología para la producción de bioplásticos a partir de semillas de aguacate.
En la mente de este joven ingeniero destacaba una idea por encima de todas: conseguir un producto sostenible a partir de una fuente abundante que no tenga otros usos. Esta idea se materializó en el aguacate. Desde entonces su trabajo se centró en aislar el polímero y diseñar un proceso industrial viable.
México es el mayor productor de aguacate del mundo, con más de un millón de toneladas anuales. Una parte importante se destina a alimentos procesados como el guacamole. Esto hace que se desechen cerca de 4.700 toneladas de semilla al mes sólo en México. Una cantidad que, según Munguía, es suficiente para satisfacer hasta diez veces la demanda de bioplásticos del país.

Caleb Rascón, 32 Caleb Rascón
Ha creado un sistema de audición robótica capaz de detectar y ubicar varias fuentes sonoras con un menor número de micrófonos.
Para el joven investigador mexicano Caleb Rascón, las limitaciones que presenta el sonido ilustra la existencia de un reto en el campo de la audición robótica que, de ser superada, mejoraría mucho la calidad de la interacción entre humanos y máquinas. Este es un aspecto crítico para Rascón y su equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Grupo Golem, que está creando un robot de servicio que actúa como un mayordomo electrónico.
Entre otras tareas, su mayordomo Golem II+ atiende peticiones, se desplaza y mueve objetos bajo demanda. Como interactúa continuamente con personas, es esencial que sea "lo más humano posible" en su forma de comportarse, pero también en su forma de escuchar. En este sentido, Golem II+ es capaz de identificar diferentes fuentes acústicas y atenderlas siguiendo los mismos patrones de cortesía que respetaría un camarero humano.

Fernando Rojas, 32Fernando Rojas
Ha creado un sistema informático de seguimiento y evaluación de riesgo a distancia para embarazadas.
El fallecimiento materno y neonatal es la ausencia de un seguimiento médico adecuado durante el embarazo, ya que, en México, muchas pacientes no llegan a visitar un centro de salud hasta dos meses antes de salir de cuentas, cuando ya es demasiado tarde para la prevención. Esto es precisamente lo que trata de evitar AmaneceNET, el sistema de seguimiento a distancia de embarazadas desarrollado por Fernando Rojas, gerente de Innovaciones Tecnológicas del Instituto Carlos Slim de la Salud (México).
AmaneceNET se basa en una aplicación para Android implementada en tabletas de última generación, que permite obtener una evaluación inicial del riesgo del embarazo. Los indicadores que configuran este factor de riesgo se calculan a partir de un cuestionario médico y de los datos de las mediciones realizadas por el personal sanitario que atiende a la paciente durante una visita domiciliaria. Aunque la información que devuelve el sistema al usuario no puede ser considerada como un diagnóstico, sí facilita en gran medida la toma de decisiones del personal desplazado que, en su mayoría, no cuenta con titulación médica.

Guillermo Ulises Ruiz Esparza, 25Guillermo Ulises
Su estrategia basada en nanovectores mejora el transporte de moléculas terapéuticas para la insuficiencia cardíaca.
La insuficiencia cardíaca es una de las principales causas de discapacidad y mortalidad en el mundo, pues una anomalía en el funcionamiento del corazón le impide bombear suficiente sangre oxigenada al resto del cuerpo. Según la Sociedad Europea de Cardiología, el número de afectados aumentará hasta un 25% en los próximos años debido, entre otros factores, al envejecimiento de la población.
Con el objetivo de mejorar los tratamientos para esta dolencia, Ruiz Esparza ha diseñado una estrategia para transferir las moléculas bioactivas del remedio al corazón de los afectados. El método se basa en vectores nanotecnológicos, unos agentes que transportan fragmentos de material genético u otras moléculas al interior de las células. Para lograr realizar esta entrega de forma eficiente, el joven se ha tomado como ejemplo la forma en la que los nanovectores trabajan en terapias contra el cáncer, basada en la permeabilidad de los vasos sanguíneos.

Blanca Lorena Villarreal, 27Blanca Lorena
Ha creado una nariz robótica capaz de detectar y seguir con rapidez la trayectoria de una fuente de olor.
Esta investigadora de 27 años ha creado una nariz artificial capaz de identificar la dirección de la que proceden las fugas de gases u otras fuentes de olor. Aunque los autómatas actuales equipados con sensores químicos pueden captar el olor de los gases, Villarreal recuerda que "no basta con detectar su presencia sino que es necesario hacer un seguimiento hasta llegar a la fuente". Para lograrlo, en lugar de recurrir a sensores de viento que no funcionan en espacios cerrados o donde no hay corrientes de aire, esta joven ha decidido imitar todo lo posible el funcionamiento de la nariz humana.
El dispositivo está compuesto por una serie de sensores químicos alojados en unas cámaras que imitan las fosas nasales, y separados por un tabique. Los datos captados en las cámaras por los sensores son enviados por radiofrecuencia a una computadora que los analiza en tiempo real y obtiene una dirección estimada de la posición de la fuente de olor. Desde allí pueden emitirse órdenes para que el robot se mueva en una u otra dirección de acuerdo al olor y su trayectoria.

 

Puedes ver el resumen de la entrega de premios en este vídeo.